Diferencias entre transportines para perros y para gatos

Probablemente alguna vez te lo has planteado: ¿hay diferencias entre los transportines para perros y los transportines para gatos? En este artículo tratamos de resolver esta duda y abordamos las principales características comunes de ambas modalidades. Además, te contamos algunas particularidades de cada medio de transporte. ¡Toma nota y haz que tu mascota viaje cómodamente!

Diferencias entre transportines para perros y para gatos

En realidad, prácticamente no hay diferencias entre unos y otros, como probablemente habrás comprobado en una primera búsqueda en los catálogos de las tiendas online, donde a menudo se mezclan indistintamente ambas categorías. Por regla general, los transportines para gatos son de menor tamaño, pues estas mascotas suelen pesar menos que la mayoría de perros, aunque los perros ‘toy’ o de raza pequeña también pueden usar transportines destinados específicamente a gatos.

Otra diferencia que se puede comentar se dar en las redecillas, típicas de los transportines de nylon. En el caso de los transportines de gatos, a veces se descarta este material (aunque no siempre) para optar por soluciones rígidas que no contengan redecillas, pues podrían dañar las uñas del minino, más finas que la de los perros.

Características comunes a ambos tipos de transportines

transportin-de-nylon-kl-negTanto en los transportines de perros como de gatos, podemos encontrar principalmente dos modelos: los rígidos y los blandos. Los rígidos son normalmente de plástico duro con una puerta metálica y un asa superior para agarrarlo. Los blandos suelen estar fabricados en nylon. El cierre de los primeros es mediante puerta y enganche de seguridad, mientras que los segundos optan normalmente por la cremallera o los botones.

De manera general, el tamaño del transportín debe ser lo suficientemente grande como para que la mascota se pueda sentar tranquilamente, con la cabeza erguida. También debe poder darse la vuelta completamente sin problemas, aunque en los transportines tipo bolso no se da tanto espacio a la mascota.

Transportines específicos para medios de transporte

Los transportines de nylon se prefieren para desplazamientos a pie en los que el dueño debe llevar a su mascota al hombro, pero también para viajes en coche (siempre y cuando se respeten las normas de seguridad vial marcadas por la Dirección General de Tráfico) e incluso para viajes en tren, pues Renfe establece que las mascotas de pequeño tamaño pueden viajar en el vagón junto a su dueño (máximo 10 kg, por lo que la mayoría de gatos y muchos perros pueden ir de esta manera).

Por contra, los transportines rígidos son los que se deben utilizar cuando la mascota viaje en la bodega. Ese es el caso de los viajes en avión y de los viajes en autobús, donde dueño y animal se deben separar. Para consultar más información sobre ello puedes visitar la página al respecto de la IATA, que es la web de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional), la de Alsa (la principal empresa de autobuses del país) y la de Renfe.

Por último, una mención simpática a un tipo de transportín que se suele emplear con perros: el de bicicleta, que suele estar fabricado en mimbre o caña de sauce. De ahí que pueda ocasionar algún problema a las uñas del gato. En cualquier caso, quien mejor conoce a su mascota es su dueño, así que en ti queda la decisión final de qué transportín usar.

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